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viernes, 28 de enero de 2011

CONSEJOS DE UN VATE ORATE PAPANATAS A LA JUVENTUD ENCENDIDA - Rafa Lopez El Llop

CONSEJOS DE UN VATE ORATE PAPANATAS A LA JUVENTUD ENCENDIDA

Desobedeced a los maestros
No contempléis las leyes
Que sí carpe, que no diem
Apalead a los perros
Saboread las mentiras
Eructad bajo los tilos
Despojad la cintura de las monjas
Abrumad con risas las mejillas cariadas de las viejas
Ocupaos siempre de los finales
Obviando los principios
No os detenga el bien
No os importe el mal
Besaos sangrando las aceras
Desbordad la vida
Y sobre todo amaos
Amaos
Amaos desordenadamente
Sin pausa, sin pactos, sin mesura
Con ardor, con molicie
Amaos
Que los ojos vislumbren
Que las manos se busquen
Que las carnes se encuentren
Se froten confusas, algo torpes y gozosas
Amaos y amaos
Como único destino, como único deber
Demoraos en las cuentas de las caricias
Mordeos como bestias ciegas
Lameos los vinos de las cumbres
Dejad la almoneda de las caricias
Tocaos en ofrenda de milagros
Amaos ignorantes del horror
Desdeñad el saber
Manchaos hasta la sangre
Cegaos de vida
Y no temed el dolor
Temed la lechuga
Temed la anestesia
Que tardéis en saber
Que no sepáis que cuando dos cuerpos se rozan
Es la muerte lo que están buscando
Que tras el fragor de los cuerpos
Las almas nunca se encontrarán del todo
No encontrarán la ebriedad de la plenitud
Sino la sobriedad de la soledad,
El desbordamiento de la tristeza
Y los cuerpos ya serán yertas carnaduras
envueltas en hálitos de asco

y los cuerpos, que ya son mortajas,
no buscarán a los otros cuerpos
amaréis de otra forma
o dejaréis de amar.
ya seréis viejos desdentados

Rafa Lopez El Llop

viernes, 14 de enero de 2011

«Recuerdo infantil» - Antonio Machado


Una tarde parda y fría

de invierno. Los colegiales

estudian. Monotonía

de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel

se representa a Caín

fugitivo, y muerto Abel,

junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco

truena el maestro, un anciano

mal vestido, enjuto y seco,

que lleva un libro en la mano.

Y todo un coro infantil

va cantando la lección:

"mil veces ciento, cien mil;

mil veces mil, un millón".

Una tarde parda y fría

de invierno. Los colegiales

estudian. Monotonía

de la lluvia en los cristales.